Caso de discriminación racial por nado infantil pone el foco en la 'paradoja holandesa'
El padre del niño al que se le negó la entrada a la piscina afirma que el caso es un recordatorio de que algunos holandeses no reconocen la realidad del racismo Cuando Henri Duiker fue a comprobar si su hijo de 12 años y su amigo estaban disfrutando de su primera velada de nado "disco" solos, quedó desconcertado. En lugar de estar en el agua, el hijo de Henri estaba solo junto al mostrador de la piscina Watergeus, en Zoetermeer, Países Bajos. No tenía ningún documento de identidad para demostrar que era menor de 13 años y los asistentes de la piscina le habían dicho que no podía nadar, aunque a su amigo, de la misma edad y tamaño, no se le habían pedido sus documentos. Continuar leyendo...
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