Por qué se están poniendo a prueba nuevamente las lecciones del último brote de ébola en la RDC
La emergencia causada por la variante de Bundibugyo ha reavivado los temores forjados por el conflicto, la desconfianza y la detección tardía, incluso mientras la WHO actúa con rapidez. • Estar en el centro de un brote de ébola es acostumbrarse al olor a cloro. En los hospitales y edificios gubernamentales, las superficies se rocían con él y las manos se lavan con una solución al 0,05% que puede matar el virus en 60 segundos. • Termómetros infrarrojos de mano toman las temperaturas en aeropuertos y pasos fronterizos. Cualquier indicio de fiebre impide el paso. Equipos de rastreo de contactos recorren el campo. Continúe leyendo...
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