Sudor, lágrimas y camaradería mientras 20,000 corredores enfrentan la ultramaratón más grande del mundo
Durante un día de cada junio, la abrasadora desigualdad racial de Sudáfrica parece desvanecerse en la carrera Comrades En la oscuridad de la madrugada, miles de corredores esperaban, moviéndose con anticipación. Resonó el himno nacional de Sudáfrica. Luego, el inquietante crescendo de Shosholoza, cantada por primera vez por trabajadores migrantes zimbabuenses en las minas de oro de Sudáfrica. Finalmente, aquel inconfundible y emocionante piano: Chariots of Fire. Los corredores se reúnen antes del inicio de la maratón Continuar leyendo...
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