Los ataques con drones de Ucrania han dejado a Rusia luchando desesperadamente por las importaciones de petróleo
El productor de petróleo crudo que alguna vez fue líder mundial se ha sumido en una crisis energética mientras Kyiv ataca sus refinerías. Un petrolero de la flota en la sombra sancionada transporta petróleo desde Turquía, miembro de la Nato, a un puerto báltico ruso. Se firma un acuerdo para que el petróleo ruso sea procesado en Kazakhstan. Cargamentos de combustible llegan desde India a través de Egipto. El Kremlin presiona a sus aliados para que le vendan el combustible que tanto necesita. Los datos pueden ser diversos, pero apuntan a una única conclusión inevitable. Siga leyendo...
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