La promesa de Burnham de poner fin a las guerras de filtraciones del Labour pondrá a prueba su control sobre el partido
Las tensiones entre sus objetivos ya están presentes, incluyendo disputas sobre nombramientos clave como el de canciller. La visión de Andy Burnham para limpiar la política de Westminster es utópica: poner fin al dominio del sistema de disciplina parlamentaria (whipping), al acaparamiento de poder en Whitehall y a la "insidiosa cultura de filtraciones" de la burbuja. En su primer discurso al convertirse en líder del Labour, advirtió a su partido que "no venceremos a la nueva derecha de Gran Bretaña si nos consumen las luchas internas y el tirar en direcciones opuestas". Continuar leyendo...
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